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CONTROL DE ESFÍNTER EN EL

NIÑO Y LA NIÑA

 

 

El control de esfínter depende del desarrollo y maduración del Sistema Nervioso Central (SNC), por lo que el avance en el dominio es diferente en cada niño “Toda la importancia radica en el SNC y dependiendo de la maduración de sus vías, el niño o niña podrá o no gobernar sus esfínteres”, indica la pediatra del Hospital de la Universidad de Chile, Andrea Mena.

 

Entre los 18 y 24 meses, los niños y niñas empiezan a avisar el deseo de orinar, pero no tienen la capacidad de retenerlo algunos minutos.

 

Entonces recién alrededor de los dos años del niño o la niña, cuando es capaz de contener la orina durante más tiempo, y si después de la siesta está seco, puede empezar a quitarle los pañales.

 

Una vez que se comienza a educar sobre el control de esfínter, se recomienda no volver atrás. Partir de a poco, llevándolo a la bacinica cada 20 a 30 minutos, hora estimativa en el llenado de la vejiga de los niños y niñas con orina. Déjalo uno 5 a 10 minutos sentado conversando, cantando e incentivándolo para que pueda realizar esta acción. Además si vuelve a hacer sus necesidades en sus pañales incentívalo a que lo haga en la bacinica y vuélvelo a sentar, cuéntale como lo hace papá o mamá, así servirás de ejemplo para el o ella.

 

También es primordial que el niño tenga conciencia que se hace pipí o heces y demuestre interés. Si no quiere y está desinteresado, no hay que insistirle y es mejor esperar un tiempo más.

 

 

El primer inodoro

 

La primera bacinica debe ser atractiva para el niño, por eso es conveniente que él la elija. Esto lo hará sentirse partícipe o sentirá una mayor participación o compromiso con el proceso que iniciará. Además te sugerimos adornarla con stikers o lo que ellos deseen

 

Recuerda que los accidentes pasarán, se mojará o hará fecas en su ropa en más de una ocasión, para ello no lo rete, ni castigue, sino incentívelo para que la próxima vez lo efectúe bien.

 

La primera vez que haga en la bacinica se debe premiar, sobre todo con besos y caricias. Al sentir que para usted es importante lo que hizo, tenderá a repetir la conducta.

 

Cuando su hijo haya terminado de utilizar el inodoro portátil, límpielo y tire el papel al inodoro y el contenido de éste. Después lávese las manos y estimule a su hijo a que lo haga. Así le enseñará al mismo tiempo hábitos de higiene.

 

 

Secos de noche

 

Obtener el mismo éxito por las noches es más difícil y la mayoría de los niños son capaces de lograrlo cerca de los cinco años. Esto se debe a que un pequeño no puede retener la orina más de cuatro o cinco horas.

 

Cuando su hijo se levante con el pañal seco, se podrá empezar a prescindir de éste por la noche, pero para esto es necesario que no tome líquido después de las 7 de la tarde y que obligadamente haga pipí antes de acostarse.

 

Hasta los 5 ó 6 años es normal que sus hijos sufran accidentes, pero pasada esta edad es necesario poner atención, ya que la imposibilidad de alcanzar el dominio se puede deber a trastornos físiológicos o sicológicos.